Dura derrota del juvenil en Valga ante el Cordeiro.

El tema de la motivación, en determinadas situaciones, es clave para el rendimiento deportivo y está claro que el pasado sábado, en Valga, contra el Cordeiro, el equipo careció, por encima de cualquier otra cosa, de ella.

Puede resultar engañoso el resultado, ya que un 5-1 suele reflejar una superioridad manifiesta de una escuadra sobre la otra. Si bien, hasta el minuto 75 el resultado era de 2-1 a favor de los locales, fue en el último tramo de encuentro donde, los colegiales, con el equipo volcado en busca del empate, descuidó la parcela defensiva y, las contras, muy bien ejecutadas por el once local, decantaron finalmente la balanza hacia su lado.

Por el camino, al conjunto colegial se le vio falto de algo que podría haber donado la semana anterior, GANAS. De correr, de anticipar, de reivindicar…y sobre todo de ganar, de demostrar que sí se podía con el líder de la categoría.

El problema viene cuando en dos semanas consecutivas te enfrentas al primero y al último, y contra el primero haces el partido que haces, mereciendo la victoria.

Está claro que el entrenador, por no saber cortar la euforia, por no saber motivar y hacer ver lo importante de la siguiente jornada, es culpable.

Esta semana viene otro de los cocos, el Xuventú de Aguiño, que nos endosó la mayor goleada de la temporada. Esperemos, que aunque solo sea por redimirse, saltemos al campo con las ganas y la ambición que nos faltaron este sábado.
¡¡¡Es momento de levantarse espartanos!!! ¡¡¡Es momento de ganar al Aguiño!!!

(Crónica de Charli, entrenador. Fotos: archivo M.I.).