El equipo Senior toma la delantera en la eliminatoria ante el Bandeira.

Peleteiro 2 – S.D. Bandeira 0

 

Comenzaba la segunda y definitiva eliminatoria de la fase de ascenso a la Segunda División Autonómica que nos enfrentaría al Bandeira club de fútbol; equipo al que ya nos habíamos enfrentado en tres ocasiones a lo largo de la temporada y que se había clasificado en tercer lugar, un puesto por encima del nuestro, lo cual hacía y hace presagiar una eliminatoria tremendamente complicada.


La idea para una eliminatoria siempre es complicada, la falta de costumbre y el ser locales o visitantes puede hacer variar el planteamiento del partido, si bien algo sabíamos: había que intentar hacer algún gol y que, por todos los medios, evitar que ellos nos hicieran alguno. Sobre el papel todo muy claro, en el campo ya se vería.


Empezamos con mucho ritmo, propio de un partido de estas características en donde te juegas todo lo hecho, bien o mal, durante todo el curso futbolístico. Ese ritmo alto nos hizo crecer y empequeñecerse al Bandeira, sorprendido por una presión alta que se volvió un huracán después de los dos goles Torrente, brutal en su papel de medio centro todo el partido, hasta que duró la gasolina.


La primera mitad pasó volando, y por el medio una ocasión muy clara para ellos que José aún no sabe cómo desbarató bajo palos.
La segunda parte esperábamos una reacción visitante a la altura del rival y llegar llegó, pero era nuestro día, después de ver desperdiciar una ocasión rival cuyo error parecía imposible.


La tensión fue en aumento y los nervios y el cansancio pesaban y a pesar de desaprovechar alguna clara opción para aumentar la renta, nos vamos con un 2-0 que hubiéramos firmado con los ojos cerrados antes del comienzo.


Nos toca ir a Bandeira, va a ser muy complicado, ellos son muy buen equipo y nos lo van a complicar mucho, pero tenemos que ser fuertes y pelear hasta el último aliento que tengamos dentro para conseguirlo.
¡¡¡AUPA NENIÑOS!!! ¡¡¡ESTAMOS CERCA PERO NO ESTÁ HECHO!!! ¡¡¡FORZAAAA!!!

(Crónica de Charlie, entrenador. Fotos: Jacobo Estévez)